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Rita Segato: “El Estado no totaliza la realidad” Imprimir E-mail
Miércoles, 11 de Julio de 2012 15:42

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 Comunicar Igualdad

La antropóloga Rita Segato asistió a un conversatorio del GES del Instituto Gino Germani. Allí habló de las transformaciones de su pensamiento a lo largo del tiempo, del Estado, de la producción intelectual latinoamericana y del género atravesando estas categorías. La antropóloga Rita Segato asistió a un conversatorio con integrantes del Grupo de Estudios de la Sexualidad (GES) del Instituto Gino Germani. Allí habló de las transformaciones de su pensamiento a lo largo del tiempo, del Estado, de la producción intelectual latinoamericana y del género atravesando estas categorías. Reproducimos algunos fragmentos de la charla.

Guetificación del pensamiento

“Últimamente es necesario hacer un esfuerzo por no guetiticar los temas. Toda persona que trabaja con género, e incluso con un tema específico dentro de género, deja de pensar el contexto general: la época, la economía, la raza, la colonialidad. Hay una tendencia a gueto, a subculturas del movimiento social. Yo hago un esfuerzo para que eso no me pase, no considerar a los temas de género como subtemas sino traer el género a todos los temas.”

“En la academia te presionan para pensar en soledad. Yo me rebelo a esto y digo que si hubiera tenido que ser joven en esta época no hubiera podido pensar hasta donde lo hice ni relacionarme de forma satisfactoria con los temas porque hay mucha presión para que el pensamiento genere producción, no para conversar como lo estamos haciendo acá.”

El xangó de Recife

“En mi camino intelectual yo salí y volví al mismo lugar. Mi primer paso para pensar la cuestión de género fue mi mamá, como todo el mundo. Y luego pensar una sociedad en el nordeste brasilero con las religiones afroportuguesas, ahí hice mi trabajo de campo. Fui a estudiar cómo en esa sociedad el panteón de las divinidades servía para clasificar personas y mapear el ambiente humano. Y me encontré con mujeres con una posición de dominio, autonomía de decisión como nunca había visto, y una sexualidad muy diferente de mi propio mundo. Siempre en los textos se hablaba de la homosexualidad de los hombres y yo encontré a partir de mi tercer viaje algo asombroso, todas las mujeres menos una tenían una compañera mujer. Yo tenía menos de 30 años, fue un enorme descubrimiento. Pero lo que ellas viven no encaja dentro del lesbianismo del mundo occidental, yo prefiero llamarlo sexualidad no normativa, aunque sexualidades no normativas tenemos todos. Era otra construcción de género.”

“Luego, en los años ’70, fui a escribir mi doctorado a Europa. Ahí estaban los estudios de género, y conseguí entender toda esa literatura de forma extraordinaria por esa mirada desencializadora, dislocada, que había en Recife. Una mirada que no transformaba el dimorfismo en un mandato biológico. Esas señoras de las comunidades del nordeste de Brasil no tenían que aprender nada del feminismo europeo. Ellas tenían una construcción de género mucho más libertaria que la occidental. Ellas tienen una gran autonomía, la posición femenina tiene gran prestigio, son las diosas de esa sociedad. No hay determinación biológica sobre la sexualidad, no se considera que la biología determina la sexualidad ni posiciones en una estructura de género. Las personas pueden estar en posiciones que no son las que corresponden a esos cuerpos. Es una sociedad que opera con matriz dual, no binaria. Hay una diferencia muy grande entre estos dos términos, de la forma en que lo comprendo hoy. Hay una posibilidad de tránsito de género, las personas van colocándose a lo largo de la vida, y aspectos de cada persona se van refiriendo de distintas formas en relación a esta matriz dual.”

Las estructuras de la violencia

“Y luego volví a Brasil a trabajar en la universidad y empezó un nuevo momento. El gobierno de Brasil nos pidió que investigáramos desde la universidad por qué en Brasilia había más violación que en otras ciudades. Ahí se cerró mi etapa anterior y empecé a trabajar sobre violencia sexual. Muchos de los textos de esta época están en el libro Las estructuras elementales de la violencia. Yo partí de una visión universal de género, como si las mujeres fueran iguales en todos lados y las relaciones de género también. Había una inconsistencia e incoherencia muy grande entre esas dos épocas de mi producción intelectual. En esta época dije cosas como que la primera colonia fue el cuerpo de la mujer. Esto lo veo desde una matriz filogenética. Cómo en el mundo tribal hay jerarquía de género, un expurgo de lo femenino en las iniciaciones masculinas. Muchos mitos de creación de las sociedades humanas hablan de la punición de la mujer o de la sexualidad. El sujeto escindido, castrado, que se retira del continente materno. Otras sociedades hablan con otros mitos de lo mismo que Occidente dice con el relato  freudiano-lacaniano-psicoanalítico. Ese libro mío es universalista: la violación es un medio de uso y abuso al cuerpo del otro que está en todas las sociedades, aunque con diferencias. Las sociedades indígenas tienen bajísima cantidad de violaciones, por muchos años la violación fue vista en estas sociedades como un crimen y a veces durante generaciones no se sabía de esa agresión aunque se sabía que estaba en el horizonte de posibilidades como castigo, pero no como crimen. No hay una sociedad en la que no exista la violación.”

“Por mucho tiempo no supe cómo salir de la inconsistencia entre esas dos épocas. Yo podía haber dicho que la afrobrasilera era una sociedad excepcional porque la esclavitud generó formas de parentesco no biologizadas, por las familias rotas, x el tránsito forzado de África a América,  por los vínculos familiares que no pasan por la consaguineidad. Podía haber dicho que era una sociedad liberada de determinismo de matriz dual.”

“El sentimiento amoroso romántico, el mito de la vagina dentada y la violación, son por lo menos tres dimensiones de las relaciones de género que son universales, que no responden a la diferencia cultural. Es un problema para los antropólogos. El sentimiento amoroso, como el místico, el romántico, son universales. La violación y otras formas de violencia de género son universales. Por eso la segunda etapa de mi pensamiento es universalista. Agarra esos temas en los que las mujeres son subordinadas.”

Historización del género

“Y así llego a mi momento actual, en el que consigo finalmente unir esas dos épocas de una forma que si me satisface. Veo qué pasa con el género, trato de historizar el género. No basta decir que el género no es biológico, es histórico. No conseguía yo ver cuál es la historia del género en sentido concreto. Y solo puedo hacerlo en un cruce, que creo que es el relevante para nuestros países aquí y ahora: el momento de la conquista y la colonia. El momento en que se crearon todas las categorías del presente. Ninguna de las palabras con las que hoy hablamos existían antes de que los españoles lleguen a estas costas. Antes de eso no existían españoles ni negros, sino grandes imperios y pequeños grupos tribales en África. Tampoco los indios, sino indígenas de tecnologías simples y tierras bajas y grandes civilizaciones aztecas, incas. Pero se volvieron los indios, los negros. Todas esas categorías fueron generadas a posteriori de la intervención colonial. Alli se fundan todas las jerarquías del presente, se funda la inclinación y visión eurocéntricos de nuestro pensamiento y la raza. Antes de eso no existía la raza como la otra cara del etnocentrismo. Y las formas patriarcales en curso, la desigualdad de género en las sociedades tribales. Hay dos grandes formas de jerarquía: la de nosotros y los otros en el mundo tribal, la xenofobia hacia el otro; eso es capturado por la raza colonial, es como si se tomara una relación existente y se le aplicara una torsión. Se vuelve asi mucho mas irreductible y expropiadora la distancia originaria que existía. Eso pasa con la raza y con el género. El ojo pornográfico y cartesiano del colonizador (el cartesianismo es pornografia pura: se ve al otro como cosa expuesta a expropiación y rapiña). Lo que pasa tanto en el patriarcado como en el racismo es que lo que era desigualdad como forma de poder se transforma en la rapiña del cuerpo y la naturaleza.”

Estado

“Vengo peleándome con todo el mundo últimamente. Personas que en los últimos diez años están muy contentas por luchas por nuevas leyes, por políticas públicas, y están muy felices con eso. Hacen proyectos e informes. Y hay recursos y empleos para políticas públicas. Uno de los problemas del feminismo es que se profesionalizó. En los años ‘70 era un feminismo mas de calle. Se profesionalizo en el Estado, las ong’s o en la academia. Todo es un frente estatal. Es la previsión que un Estado hace de lo que puede y no puede existir. Pero sabemos que el frente estatal es muy pequeño y tenemos todos los indicios para pensar que es el frente enemigo. Las leyes no tienen impacto causal en la realidad. Esa ficción jurídica trabaja para que entremos en un sistema de creencias, de fe, que dice que la ley tiene relación causal con la realidad.”

“No hay que abandonar el campo del Estado, pero hay que corregir la visión que dice que totaliza la realidad. Si ponemos todas las fichas a ese frente vamos a perder. Las fichas hay que distribuirlas en los frentes en los que la gente vive, actúa y se relaciona. El Estado es un frente engañoso, uno entre muchos. En seguridad pública, por ejemplo, es un frente de exterminio. Por lo menos en Brasil no hay voluntad política de corregir la violencia, sino que se lleva a la gente no blanca y pobre a programas de exterminio en cárceles.”

“Como artefactos, nuestros Estados se fundaron para que una elite pudiera operarlos. Son elites heredaras directas de elites coloniales de ultramar. Heredan el botín, y generan instituciones para administrar ese botín heredado. Si el Estado como artefacto es creado para el control de recursos y riqueza, es muy difícil que podamos revertir ese origen, su certificado de nacimiento. Hay tantas leyes… En Brasil y Argentina se constitucionalizaron los derechos económicos y sociales y a quien se le ocurre que eso implica que todos tengamos comida y educación en casa. El estado es incumplidor.”

Pensamiento latinoamericano

“Acabo de sacar un libro a pedido de la Casa de las Américas y ahí digo que nuestra pedagogía se piensa en el norte, cada vez es menos imaginativa y menos creativa. ‘¿Leíste a fulanito?’ Es una vergüenza la forma en que pensamos. Y cómo les enseñamos a nuestros estudiantes que somos reproductores de ideas. Y ni siquiera estamos en la época de los grandes del norte. ¿Por qué viajo todo el tiempo? Para conocer cómo piensan otras personas. Porque Estados Unidos es el gran mercado comprador y distribuidor de ideas. En la división mundial de trabajo intelectual a América Latina nos tocó el rol de informantes clave, de comodities intelectuales.” 

“Cuando escribí el primer texto sobre el xango de Recife lo publicaron en Brasil y Suecia y vino una profesora francesa que me dijo que mis ideas en ese texto eran ‘tan parecidas’ a las suyas y me propuso traducirlo al ingles y que lo firmáramos juntas, de tal forma que me leyeran en francés. Otro caso es una estudiante mía que escribió su tesis sobre el machismo en la ciencia en la que habló de ‘laberintos de cristal’. Un año y medio después vino llorando diciendo que salio un libro en Estados Unidos de laberintos de cristal. Buscamos quién era la autora norteamericana y resulta que el año anterior a hablar de los laberintos había publicado un libro sobre la psicología social en el Brasil y leía portugués. Muchos de nosotros sometemos nuestros artículos a las publicaciones del norte. Lo que habría que hacer es un mercado interno de ideas, que circulen entre nosotros.”

http://www.comunicarigualdad.com.ar/rita-segato-el-estado-no-totaliza-la-realidad/

 
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