Argentina. Dossier Especial Reproducción e Identidad Imprimir
Jueves, 02 de Agosto de 2012 15:29

Anahí Más / Revista Furias 

El deseo de ser padre, madre o conformar una familia puede parecer algo imposible por distintas razones.

 

 

Desear lo posible

El deseo de ser padre, madre o conformar una familia puede parecer algo imposible por distintas razones. Una de ellas, la menos considerada, son los problemas de fertilidad. Actualmente y gracias al avance de la medicina muchos de esos problemas de fertilidad se resuelven, pero las técnicas que se utilizan son muy costosas, pueden rondar en unos 30 mil pesos. ¿Cómo puede una pareja o una mujer sola planificar realizarse un tratamiento con esos costos? Frente a esta realidad hace años que se pelea por una Ley Nacional de Reproducción Asistida No Restrictiva.

En la Argentina una de cada seis parejas tiene problemas de fertilidad, eso significa que necesitan ayuda de la medicina para lograr un embarazo, esto sin considerar a las mujeres solas o parejas homosexuales. Al mismo tiempo unos 800 niños nacen gracias a la ovodonación. Según el Registro Argentino de Reproducción Asistida (RAPA), se realizan unos 4000 ciclos de tratamientos de fertilidad asistida por año.

La esterilidad es una de las enfermedades -en contraposición a lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) define como salud: “estado de bienestar físico, psíquico y social”- de las cuales no se toma conciencia hasta que aparece el deseo de ser padres. Cuando el problema ya es tal y este sueño se ve truncado comienza el recorrido por médicos (muchas veces tarde), estudios, decepciones, miedos, angustias y la preocupación del gasto económico. Todo lo que parecía natural se convierte en algo muy difícil de lograr fácilmente.

Actualmente, el Proyecto de Ley Nacional de Reproducción Asistida tiene dictamen favorable de la Cámara de Diputados, éste permitirá el acceso a las Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) de baja y alta complejidad, contemplando también su diagnóstico y medicación a todas las personas sin discriminar por la orientación sexual o estado civil. Incluir las TRA dentro del Plan Médico Obligatorio (PMO) va a implicar que quienes veían relegados sus sueños por el alto costo económico de los tratamientos, los tengan cubiertos por las obras sociales, prepagas y hospitales públicos.

Pero, el tema es mucho más complejo, problemáticas como la crioconservación, el vientre subrogado, etc. quedaron fuera de este dictamen, como también la existencia de un registro de donantes de gametas. Por esto pelean desde hace tiempo distintas asociaciones de pacientes, una de ellas es Concebir, quienes piden que se limiten las cantidades de donaciones y nacidos por donantes y el acceso por parte de los nacidos a la identidad de los y las donantes.

Es necesario regular, controlar y enmarcar legalmente todo lo que hasta hoy se hacía en el ámbito privado. Por ello, paralelamente se plantea una Reforma Integral del Código Civil y Comercial; un proyecto que contempla, por ejemplo en los casos de fertilización asistida, el reconocimiento de la filiación a favor de las y los usuarios de las técnicas, como también la incorporación de la noción de ‘voluntad procreacional´. Esto significa que en el caso de donación de gametas la filiación no estará determinada por el material genético, sino por la voluntad procreacional de la pareja que decidió hacer el tratamiento, siendo el niño nacido hijo legítimo; esta reforma garantizaría no poder “impugnar su paternidad” por razones genéticas.


Concebir: en búsqueda de la identidad

Por Anahí Más

Estela Chardón es psicóloga perinatal, acompaña a las parejas en la búsqueda del embarazo y durante todo el proceso, que incluye el puerperio y hasta los dos años de edad del niño, “especialmente hago reuniones con los padres que tienen a los bebés en neo internados, hago duelo cuando fallece el bebé, tanto feto muerto como después del parto”; fundadora de la Asociación Civil Concebir, junto con Isabel Rolando, ofrecen información y apoyo a las parejas con trastornos en la reproducción.

Estela fue madre de Lara gracias a la ovodonación, desde Concebir y junto a su hija, luchan por el derecho de los niños nacidos por donación de gametas a conocer la identidad del donante.

En esta entrevista cuenta la posición de Concebir frente al dictamen favorable del proyecto de Ley Nacional de Reproducción Asistida, qué es lo que no se discute actualmente en el país y trae a la luz su lucha más antigua: la eliminación de la donación de gametas anónima.

¿Qué es Concebir?

Es una Asociación Civil que desde su creación, hace 16 años, se establece sobre tres pilares: el acompañamiento de las parejas en forma de talleres, de apoyo, lo más importante es el grupo que te ayuda en los momentos más difíciles de los tratamientos. La lucha por una ley no restrictiva y la lucha por modificar la práctica de la donación anónima, nosotros defendemos el derecho de los nacidos de conocer la información de sus donantes y las campañas de información para atacar directamente los mitos.

¿En qué situación llegan las parejas a Concebir?

En general son parejas que llegan muy confundidas con miedos y con el impacto que genera la infertilidad, ya que toda la vida se cree que se va a quedar embarazados; vienen doloridos y sintiéndose fracasados, en busca de información y contención.

Tenemos tres tipos de talleres con características diferentes. Uno para aquellos que realizaron varios tratamientos, por lo tanto la información es más específica, quieren saber por qué han fracasado estos tratamientos, también necesitan contención porque cada fracaso es más difícil de sobrellevar ya que implican pérdidas de dinero, de tiempo. Lo importante es que todos sepan que no son los únicos; el primer sentimiento de la pareja infértil es sentirse así, ayudamos a regular las emociones encontradas que toda esa información generalmente recibida de golpe genera.

Hay un taller específico de donación de gametas, porque toda persona que recibe una donación de óvulos o de semen tiene una problemática diferente más allá de los estudios, los fracasos y los promesas sociales, encima de todo existe el problema de explicar la donación no solo para ellos, sino para su entorno y para su futuro hijo. Lo principal es el acompañamiento para poder decir la verdad cuando sea el momento.

Otro taller es el de adopción, no para los trámites sino para aquellas parejas que están decidiendo dejar de hacer tratamientos para comenzar este camino, creamos este espacio porque muchas parejas pasaban de los talleres de contención a la cruda realidad de la adopción, donde uno está en una lista que tiene sus tiempos y genera mucha incertidumbre. Entonces ofrecimos este lugar de transición y de acompañamiento. Quienes se acercan por primera vez, se encuentran en diferentes situaciones y con distintas emociones, eso hace que nos enfrentemos a un abanico de estados desde aquellos que están hace años haciendo tratamientos como los que recién empiezan, es muy variado y eso es lo más rico.

¿A que apuntan cuando se refieren a una Ley no restrictiva?

Una ley de reproducción asistida no es una ley que solo garantice el acceso a los tratamientos, nosotras entendemos que cada vez es algo más complejo y no compartimos la idea de hacer una ley simple para que salga, porque las mismas técnicas tienen sus complejidades, no alcanza con incluir a la infertilidad dentro de PMO (Plan Médico Obligatorio) Hay que regular algunos aspectos, eso no significa prohibir.

¿Están de acuerdo con el dictamen aprobado recientemente?

El año pasado hubo un dictamen aprobado que era muy bueno, lo único que tenía de malo era que solo se enfocaba en parejas infértiles, por lo tanto, dejaba de lado a las parejas homosexuales y a mujeres solas. Este proyecto cayó porque no se pudo discutir artículo por artículo.

Este año se comenzó de cero en las comisiones y lo que nos llamó la atención fue que no llamaron a las organizaciones sociales que trabajan el tema, ni a asociaciones de médicos. Esto se nota por errores técnicos que tiene el dictamen, un ejemplo: se habla de implantación pero querían decir transferencia, ya que implantación es un fenómeno que se produce dentro del útero. Este error demuestra que no fue leído por médicos.

Nuestras objeciones al dictamen se basan en que si bien se habla de acceso igualitario a las técnicas, a un tratamiento integral desde el diagnóstico, a técnicas de baja y alta complejidad, a la medicación, etc., queda claramente definido que para los que tienen cobertura de obra social o prepaga es de carácter obligatorio incluirlo en el PMO, sin embargo no queda claro qué pasa con aquellos que no tienen cobertura, ya que no se nombra directamente el sistema de salud del Estado. A su vez a los hospitales les falta bastante recorrido para tener unidades de fertilidad. Los hospitales que pueden lograrlo, como el caso del Hospital de Clínicas, necesitan mucho tiempo de preparación ya que el laboratorio de fertilización es algo de lo más complejo.

Tampoco se habla de Crioconservación y sospechamos que va a ser un tema del cual no se va a hablar, esta es la única herramienta que se tiene para no generar embarazos múltiples, está demostrado que, cuando se prohíbe la crioconservación aumentan los embarazos múltiples y esto es muy riesgoso tanto para la madre como para los bebés. Hay que definir qué pasa con esos embriones si la pareja decide no transferirlos y establecer que antes del tratamiento firmen que si no va a transferir todos los embriones los donan para otras personas que estén en este proceso, respetando el derecho de acceder a la información de los donantes para el nacido.

¿Desde Concebir plantean que los hijos nacidos por donación de gametas puedan acceder a la información de su donante? ¿Esto quedó fuera del dictamen?

Nosotros creemos que el derecho a la identidad es algo primordial, más en un país donde los derechos humanos fueron avasallados, este es un derecho básico que no puede tener restricción. En el dictamen no se habla de esto, se nombra la donación de gametas pero no en este aspecto. Pedimos un registro de donantes para tener un control de cantidades de donaciones y cantidad de nacidos por donaciones. Con la idea que ese registro esté disponible por lo menos por 30 años así los nacidos pueden acceder a la información al cumplir los 18 años y si desean contactarlo, lo pueda hacer. Esto quedará más claro con la reforma del Código Civil sobre los aspectos filiatorios, es decir, que el nacido lo podrá contactar sin pedirle nada, solo para conquistar su identidad conociendo a la persona que donó. Pero para esto hay que educar a los pacientes que van a ser los futuros padres, a los médicos y a los donantes para que estos, si no se sienten preparados para en un futuro conocer a una persona que nació de su gameta, entonces tal vez no está preparado para donar. Cuando Concebir sale a decir que la donación anónima debe ser borrada de las técnicas, la respuesta es que va a disminuir la cantidad de donantes, nosotros pensamos que el derecho que se está defendiendo es el del donante antes que el del nacido, muchos de los nacidos dicen que “el donante puede decidir hacerlo o no, nosotros no podemos decidir, nacimos de esta manera”.

Muchas organizaciones plantean que definir la identidad es mucho más complejo que conocer los datos del donante ¿qué reflexión te merece?

La identidad es algo muy complejo y el poner restricciones es algo terrible, ya que se está violando un derecho. El no tener acceso genera más inquietud y, en realidad, lo más probable es que si un nacido tiene la posibilidad de conocer los datos de su donante no los quiera saber, ni contactar como ocurre en la adopción. A aquellas organizaciones que defienden la donación anónima yo les preguntaría: ¿un niño adoptado tiene más derecho que uno nacido por donación? El dictamen del año pasado planteaba que se puede acceder a la información sólo cuando está en riesgo la vida del nacido, pero nosotros decimos que la identidad es algo complejo que no es un cariotipo, una foto o un dato es lo que la persona necesita para su identidad. Sabemos que somos muy drásticas y nos ponemos en contra de muchos grupos, pero sostenemos que hay que aprender y estudiar. Nosotros como asociación de pacientes no repetimos lo que nos dicen los médicos, nosotros queremos tener la mirada de los nacidos. Compartimos que la identidad no es lo genético sino algo que se construye con la verdad y no con prohibiciones ni límites.

¿Qué opinan los hijos nacidos que participan en Concebir?

Nuestra dificultad es que Concebir nació hace 16 años, y eso ya nos trae como principal problema que los chicos que vienen a Concebir tienen menos de 16 años, aunque la donación de gametas es antiquísima esto era un secreto y por el país andan dando vuelta miles de nacidos por donación que no tienen idea de esto. Pero cuando se acercan ya lo hacen enojados porque se enteraron de grandes y con la respuesta que aunque quieran tener los datos del donante no los pueden tener.

Concebir plantea que si las cosas se hacen bien este enojo no existiría porque el niño sabría la verdad de cómo se gestó y luego si lo desea podrá conocer los datos de su donante. No se puede anteponer los intereses de los padres, de los médicos y del donante al derecho de los niños, por eso existe la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la Constitución Nacional. Nosotros pensábamos que cuando saliera una Ley Nacional de Reproducción Asistida iba a tener en cuenta esto pero no fue así.

No entendemos por qué los que defienden la donación anónima se creen con el derecho de privar de información que tiene que ver con el nacido, por qué los padres se atribuyen este derecho que tiene que ver con él. Me parece que es violentar el derecho del niño. Concebir educa a los futuros padres y asesora a la familia en este camino de la apertura y del contar. También planteamos que puede ocurrir que cuando se conozca al donante no sea lo que se esperaba, que se lleve la decepción de su vida, eso también es parte de la identidad y ese puede ser el momento en que te das cuenta que esa persona lo único que hizo fue donar una célula para que tus padres puedan traerte a este mundo, no planteamos la idea de conocer al donante como algo que garantice la felicidad de nadie sino como derecho a vivir la experiencia pase lo que pase.

¿Qué acciones están llevando adelante ante esta situación?

Estamos presentando amparos para que no se destruyan los registros de los más chicos ya que estos se guardan por 10 años y en los casos de los más grandes la idea es generar un caso testigo como el de Olivia Pratten en Canadá nacida por donación de esperma. Nosotros como Concebir vamos a judicializar, iremos en contra de los legisladores, de los médicos y de quienes sean.

Respecto al programa El donante, ¿qué opinas de su guión y de cómo se trata el tema de la donación de esperma?

La serie toma el tema desde una perspectiva equivocada, porque se habla de que el protagonista busca “hijos”, y él no tiene hijos son personas que nacieron gracias a su donación de semen, nada más. Una cosa es un nacido con tu gameta y otra cosa es un hijo, nosotros tenemos clarísimo lo que es un hijo y que la identidad no tiene que ver con la cara de tu donante.

El problema es que el guión fue premiado y cuando conocimos este programa ya estaba escrito y listo para salir al aire. Mandamos cartas y nos comunicamos con Cuatro Cabezas, lo que logramos es que al finalizar el capítulo se ponga una placa con datos de asociaciones de pacientes.

Sabemos que es una ficción pero que cae en los mayores miedos y clichés que tiene el tema, generan angustias a muchas parejas que están esperando un hijo a través de la donación de semen.

¿Qué posición tiene Concebir sobre el vientre subrogado?

Nos cuesta tener una posición unánime sobre el tema, lo que más nos preocupa es el cuidado de la gestante o portadora y ver cómo se evitaría que mujeres desesperadas por cuestiones económicas no expongan su cuerpo a esto.

Tu hija es una de las voces más conocidas de hijos nacidos por donación de gametas, ella dijo que conoce a su donante…

Por eso ella me apoya y defiende el derecho de los nacidos de conocer a su donante, ella misma plantea que esto no te confunde sino que te ayuda. Ella llegó a su donante porque es una conocida nuestra, que sepa en el país somos solo dos casos en los que ha ocurrido esto. En ese momento, hace 16 años, las y los donantes eran altruistas, es decir pacientes de las propias clínicas que estaban haciendo tratamientos, pero había lista de espera. Una amiga me dijo que me podía ayudar, así como alguien que dona sangre, fue una excepción.

Mi idea era decirle quién era de grande, así como planteamos que debería ser la ley. Mi hija sabía la verdad pero recién a los ocho años cuando entendió que era una relación sexual me preguntó directamente, ¿quién fue mi donante?, entonces se lo dije. Me sorprendió que sea esta la primera pregunta, eso me demostró que no era un tema menor si una nena de ocho años se le viene esta pregunta. Eso me demostró que es una preocupación de todos los niños nacidos. Cuando supo quién era, no le generó nada, ella siempre dice que es un dato más como el saber si una nació por cesárea o parto natural. El pibe siempre va a querer tener información, ¿esto no es identidad?, el no tener respuesta genera ansiedad y curiosidad. Si esto no es identidad no generaría preguntas.

Por el mes del cuidado de la fertilidad Samer y Concebir ofrecen una consulta gratis con médicos especialistas en fertilidad. Para ello, hay que solicitar turno a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla .

Concebir queda en Tucumán 1613 piso C y D. CABA. Tel.: 4941-9209/4703-06


Derecho a la identidad en personas nacidas por donación de gametos. Aspectos legales y psicológicos (fragmento)

Por Lic. Leticia Urdapilleta*

Aspectos psicológicos implicados en el secreto vs. revelación en donación de gametos.

Compartir la información entre padres e hijos concebidos con ayuda de un donante (Daniels y Thorn, 2001), supone para la mayoría, un proceso difícil de afrontar debido a prejuicios existentes en nuestra sociedad y los temores que suelen derivarse de ellos. La intención inicial de las parejas es pensar en no revelar el origen y, por lo tanto, la identidad genética a su hijo nunca.

Una investigación prospectiva realizada en nuestro medio con personas en lista de espera para recibir óvulos donados, reveló que el 56.4% de ellos afirmaron que le dirían a su hijo acerca de sus orígenes y el 43.6% lo consideró fundamental para establecer la identidad del hijo. Si bien estos números son alentadores respecto de un cambio de la tendencia del pasado, no sabemos si estos valores realmente se mantendrán debido a lo que muestran estudios extranjeros, que es que la revelación del modo de concepción en lo concreto, es muy baja aún (Cook et al., 1995; Golombok et al, 1996; Golombok et al., 2002).


¿Por qué determinadas personas optan por el secreto y otras por la apertura?

Dentro de los principales motivos dados por los que optan por el secreto encontramos:

• Necesidad de ocultar la esterilidad.

• Miedo a provocar problemas psicológicos o de identidad al niño.

• Miedo a que el niño no quiera al miembro de la pareja que no aportó la gameta.

• Miedo acerca de la respuesta del niño.

• Miedo a que la familia y los amigos rechacen su elección. Derecho a la identidad en donación de gametos.

• Miedo a que el entorno dañe, rechace o discrimine al niño.

• Lo consideran innecesario.

Además quienes están a favor de la privacidad (secreto) argumentan que:

• La donación de semen se ha utilizado durante décadas y la posición adoptada fue la privacidad.

Esas familias parecen haberse adaptado exitosamente a la situación.

• Todas las familias tienen secretos; muchas veces los padres se ven obligados a ocultar cosas a sus hijos y, si los secretos fueran letales, estaríamos todos mal.

• Los niños no sentirán nada diferente si son criados con amor, sobre todo si los padres no tienen conflictos con el hecho de haber usado gametos donados.

• Los datos médicos de el/la donante (cuando están disponibles a los receptores) pueden ser incorporados a la historia médica del niño y de la familia, asegurando información médica precisa.

Desde una perspectiva opuesta a la anterior, están los padres que optan por la apertura siendo los motivos esgrimidos, entre otros:

• Esconderlo sería aceptar que la donación de gametos es vergonzante.

• Reforzaría el estigma asociado con la infertilidad y la donación de gametos.

• El secreto es potencialmente dañino para la relación padre/ madre – hijo.

• El hijo tiene derecho a saberlo.

• El deseo de privacidad de los padres debería no anteponerse a las necesidades del hijo.

• Deseo de ser honestos con su hijo.


Estas personas argumentan que:

• Todas las personas tienen derecho a conocer la verdad acerca de su origen genético.

• Los secretos tienen efectos perniciosos tanto en el funcionamiento familiar como en el del niño.

• La experiencia en adopción ha demostrado los efectos adversos del secreto sobre el origen.

• A través de señales sutiles el niño percibirá que hay algo diferente respecto de él. Esto afectará su identidad y sus relaciones familiares.

• Los datos médicos de la/el donante son importantes pues: 1° el secreto limita la información recibida por los padres y, posteriormente, aquella con la que cuente la persona concebida mediante donación de gametos; 2° puede cometerse el error de reemplazar los datos médicos del donante por los datos del padre/ madre de crianza.

Dentro de la literatura psicológica de adopción y donación de gametos, varios autores sostienen lo beneficioso de la apertura hacia el niño, desde el principio, como la mejor manera de construir un vínculo saludable y seguro en las relaciones familiares (Baran and Pannor, 1993; Daniels, 1997; Mc Whinnie, 2001; The Society for the Protection of Unborn Children, 2002; McGee et al., 2001). Otros autores sostienen que no se ha demostrado lo perjudicial del no dar información de este tema al niño (Golombok et al., 1996; Nachtigall et al., 1997; Shenfield y Steele, 1997; Golombok et al., 2002).

¿Qué ha pasado con aquellas personas nacidas por donación de semen que se enteraron inusitadamente de sus orígenes?

Las reacciones de todos se podrían resumir en: rabia; resentimiento por las mentiras y el engaño; pérdida del sentido de sí mismos y de su identidad; deseaban haberlo sabido antes; querrían tener información del donante; rabia y frustración que el sistema fue montado intencionalmente para engañarlos y hacerles imposible el saberlo nunca (Baran y Pannor, 1993; Haimes, 1998; Turner y Coyle, 2000; Anónimo, 2002).


*Departamento de Psicología del Centro de Estudios en Ginecología y Reproducción (CEGyR)


Una mirada desde adentro

Por Analía Daniela López

Autoconvocadxs por la Integración en Salud (AISa) surge a partir de la propia experiencia de un sector de enfermerxs del Hospital San Martín de la Ciudad de La Plata, que trabajan para erradicar todo tipo de discriminación ya sea por género, identidad sexual o nacionalidad. AISa está constituida por un grupo diverso en cuanto a sexualidad y militancias políticas, profesionales y no profesionales del ámbito de la salud, integrantes del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (Ce.Pro.D.H) así como del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS).

¿Cuáles son sus objetivos?

El resumen de nuestros ejes de trabajo lo hemos plasmado en un proyecto que se denomina “Proyecto de Salud Pública Integral orientado a la atención de la diversidad sexual y situaciones de violencia de género. El H.I.G.A. San Martín como experiencia piloto”. El proyecto trata de visibilizar situaciones de discriminación, que aún sancionada la Ley de Identidad de Género, persisten en las estructuras de Salud para la población LGTTB, tanto en pacientes como trabajadorxs, y la violencia de género ejercida sobre las mujeres.

¿Qué tipo de violencia hacia las mujeres ven normalmente en los hospitales donde se desempeñan profesionalmente?

Si bien existe legislación sobre la no violencia hacia la mujer, esta es una situación permanente y poco visibilizada. Por ejemplo, la violencia obstétrica, la sufren más que nada las mujeres extranjeras, que son las más maltratadas al momento del parto. No obstante hay que tener en cuenta la situación de los propios operadores de salud, tanto profesional como no profesional, ya que el maltrato y el acoso laboral es una constante en los lugares de trabajo.

El proyecto que presentamos aborda varios ejes, pero fundamentalmente entiende como actos de violencia y de discriminación a aquellos que tienen que ver no solo con la dificultad en el acceso a un sistema donde se aborde interdisciplinariamente la salud integral, sino también a lo referido a la violencia laboral sufrida por miles de mujeres que son mayoría en los sistemas de salud.

¿Creen que la violencia obstétrica no es tan visibilizada por encontrarse naturalizada?

De alguna manera el machismo y el patriarcado están “naturalizados”, siendo funcional a las necesidades del sistema capitalista. Pero existen numerosos colectivos, agrupamientos que luchan contra esto. La violencia obstétrica es solo uno de los actos de violencia ejercida contra las mujeres. Tenemos que partir que nos estamos refiriendo a la Salud Pública: trabajadorxs en su inmensa mayoría. Por lo que dicha violencia se ejerce en todos los lugares y en todo el transcurso de las distintas problemáticas por las que atraviesan las mujeres de clase trabajadora. Este tipo de violencia está estrechamente ligada a la anterior, no solo el hecho de ser mujer, sino además y fundamentalmente pobre. Si a esto le sumamos la condición de inmigrante, el trato es aún más humillante.

¿Qué estrategias creen que deberían seguirse para sensibilizar sobre diferentes problemáticas de género a la comunidad médica?

Creemos que existen muchxs profesionales que se encuentran no solo comprometidxs con una perspectiva de género, sino comprometidxs con la realidad social. Si no existiera este sector, no podríamos proponer un trabajo interdisciplinario como el que estamos haciendo. Muchxs se enfrentan a situaciones de violencia, de discriminación y muchxs también son víctimas de este mismo maltrato. Pero en realidad tal vez el debate es aún más profundo y tiene que ver con cuál es el concepto de salud con el que se forman desde las universidades a través del modelo médico hegemónico, que por supuesto se traduce luego en los lugares de trabajo. Pero así como hay estudiantes que pelean contra la ideología dominante en las universidades, que en este caso obedece a una construcción funcional al sistema capitalista, también existen muchxs profesionales de distintas disciplinas que han puesto y siguen poniendo, sus conocimientos al servicio de los trabajadorxs y sectores explotados y oprimidos por este sistema.

¿Qué piensan respecto al Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo?

Cientos de mujeres mueren a causa del aborto clandestino. La negativa a sancionar una ley que permita el aborto legal, seguro y gratuito sigue siendo el reclamo de miles y miles de mujeres. Mientras se sancionan leyes como la del matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, que por supuesto festejamos; el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestros propios cuerpos sigue estando postergado fiel a los requerimientos de la iglesia católica. El derecho al aborto es palabra prohibida para el oficialismo. Ese derecho debemos conquistarlo en las calles, con la voluntad y la persistente lucha de un gran movimiento, para que no muera una mujer más como consecuencia de abortos clandestinos.

¿Cómo se aplicará la Ley de Identidad de Género en los hospitales? ¿Qué injerencias tendrá en la actividad diaria?

La aplicación de la legislación existente, ya sea en materia de género, como en la reciente ley de identidad de género, viene a sumarse a otras, como los derechos de los pacientes y las convenciones internacionales con rango constitucional. Pero que existan no quiere decir que automáticamente se apliquen, sigue siendo una lucha cotidiana en los lugares de trabajo, cualquiera sea éste, porque en definitiva se trata de seguir peleando contra todo un sistema patriarcal, basado en la normativa heterosexual, que forma ideología, que moldea cuerpos y que para enfrentarlo necesitamos seguir organizándonos y luchando.

AISa presentó su Proyecto al Ministerio de Salud de la Provincia de Bs. As. y a la Dirección del Hospital San Martín, donde proponen se realice una experiencia piloto. Desde la agrupación consideran que tienen que buscar la unidad con otros agrupamientos y colectivos, con las mujeres en sus lugares de trabajo, con profesionales e intelectuales, en las fábricas, todxs juntos trabajando mancomunadamente en poner freno a la cualquier tipo de discriminación.


Pariendo Rebeldías

Por Camila Parodi

Apuntes de Casilda#.

A través de conceptos como cuerpo, sexualidad, libido, parto, esos que asimilamos como acciones biológicas, naturales, innatas… Casilda Rodrigañez viene a proponernos que nos re-encontremos con ellos, nos invita a acercarnos y desarmarlos, siempre desde y para el placer. Para así comenzar a escudriñar desde otros lados, reafirmándonos que nada es natural, nada es casual. Intentaremos entonces a partir de sus reflexiones, continuar profundizando en el cuestionamiento al sistema patriarcal.

El parto, explica, es una cuestión de poder; podríamos decir que es una forma de mantener una organización social. Parir con dolor no es, ni debería ser, una cuestión de salud de nuestros cuerpos sino más bien una cuestión de control. La medicina muestra a nuestros cuerpos como objetos para armar y desarmar a gusto, los materializa y robotiza y la única sensación que les asigna es la del dolor y sufrimiento que debe ser sanada y reparada por otros, donde el rol del cuerpo debe ser paciente y receptor de decisiones ajenas.

Sin embargo, Casilda intenta ver más allá, centrando al placer en el rol activo y positivo que deben manifestar nuestros cuerpos para así iniciar el arduo camino de la desnaturalización de lo impuesto. La sociedad patriarcal no puede funcionar con cuerpos rebeldes que secretan libido, ésta, como energía reguladora de la vida humana, las producciones libidinales suceden para la autorregulación y conservación de la vida, a través de la sensación de bienestar que producen sus derramamientos. Era la libido maternal en tiempos previos al neolítico -es decir al surgimiento del orden patriarcal- que operaba como fuente de energía que sentaba las bases de relaciones armónicas, organizadas para producir el bienestar común del grupo y, aquí, es donde se demuestra la caída de un gran paradigma: El patriarcado no se levanta ni surge como una nueva forma de organización contra una sociedad “matriarcal”, es decir, aquello que se concibe y confunde como una sociedad idéntica-opuesta a la patriarcal donde las mujeres tienen el poder y el control, por ende la dominación sobre los varones; sino contra una sociedad auto reguladora por la energía libidinal, del placer y del deseo. Nuestra libido, y particularmente la de las mujeres esta reprimida desde ese entonces; el sistema patriarcal la hace desaparecer desde los primeros impulsos en la etapa inicial, se necesita que los niños se críen en estado de miedo, control y desigualdad y se lo hace desde el disciplinamiento: “eso” está mal, “eso” no se hace, “eso” no se toca…. ni siquiera tenemos forma de nombrar o simbolizar esa libido, ese deseo del cuerpo, porque para que funcione el orden patriarcal la libido y el deseo tienen que estar sublimados, codificados e inhibido. Este mecanismo nos desconecta con el cuerpo donde nuestras mentes se manifiestan como independientes y contracorrientes del mismo y, donde además, ordena en contra de su propia auto regulación y del placer el cual se produce en los cuerpos y revitaliza la energía libidinal; es una cadena de funciones corporales satisfactorias a las cuales desde una orden ‘impuesta’ detenemos y escondemos. Mientras nuestros cuerpos continúen siendo rehenes de estas decisiones es imposible que se piense en un cambio circular, ya que sin placer no hay revolución.

“Los niños ven frustradas sus necesidades emocionales, su expresión de la vida emocional, justamente antes de su nacimiento y después de él. Se frustran antes del nacimiento, por el frío, por lo que llamamos muerte biológica, útero contraído”. (Wilhem Reich, Carta a A.S.Neil, Marzo 1956).

Nosotras, las mujeres, estamos gestando, pariendo y educando niños desde el miedo, el dolor, el sufrimiento y es precisamente allí donde comienza el cambio, en el placer, en el disfrute… en el parto orgásmico. Ahora bien, explica Casilda, para lograr este gran cambio en nosotras primero se debe entender al parto como un acto sexual que implique una aproximación a la sexualidad femenina diferente de la establecida en la dominación que, para empezar, es exclusivamente falocéntrica, alegando en contra del mismo por su exclusivismo y a favor de la maternidad como parte de la sexualidad femenina, las mujeres pariríamos con placer y los seres humanos crecerían en expansión de su capacidad orgástica, todo ello incompatible con la dominación masculina y el estado de sumisión. Para ello debemos comenzar a proponernos ver a nuestras corporalidades, relaciones y placeres como acciones de rebeldía en sí mismas.

http://revistafurias.com/dossier-especial/desear-lo-posible

 

Última actualización el Jueves, 02 de Agosto de 2012 15:53